6 octubre, 2022

La búsqueda de los restos de Fernando Guanarteme, rey aborigen de Gran Canaria, finaliza por falta de pruebas documentales

Patrimonio Cultural entrega al Parlamento de Canarias el informe sobre la búsqueda de los restos de Fernando Guanarteme

Se descarta que los restos mortales se encuentren en la ermita de San Cristóbal de La Laguna


CEEM. Caracas, 17-2-2018

La búsqueda de los restos óseos del último rey aborigen de Gran Canaria, Tenesor Semidán, bautizado por los castellanos durante la conquista como Fernando Guanarteme, termina por falta de pruebas documentales que indiquen dónde se halla enterrado, dio a conocer la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias.

La información señala que el equipo de investigadores, dirigidos por Jorge Onrubia, después de realizado un trabajo exhaustivo en las fuentes documentales e historiográficas, sigue sin arrojar luz en la identificación del lugar donde reposaron de manera definitiva los restos del guanarteme de Gáldar.

El documento resultado de las investigaciones del Centro Directivo da respuesta al mandato del Parlamento, que en mayo de 2017 aprobó una proposición no de ley para localizar el paradero de Fernando Guanarteme desde su fallecimiento a finales del siglo XV, tras la conquista de Tenerife en 1496, en la que participó junto al adelantado Alonso Fernández de Lugo.

La presidenta del Parlamento, Carolina Darias, recibió este viernes el informe de manos del director general de Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, a quien trasladó, en nombre todos los diputados  su agradecimiento por el trabajo realizado.

Fernando Guanarteme murió en Tenerife
El equipo de investigación acota que no descartan que el futuro puedan aparecer nuevos documentos relevantes que aporten luz sobre el paradero del rey aborigen. Miguel Ángel Clavijo sostiene que «en el futuro pueden aparecer pistas, aunque la escasez de datos fiables, tras analizar miles de documentos, frena las excavaciones. Solo se puede certificar que murió en Tenerife tras participar en su conquista en 1496«.

La Investigación acerca del emplazamiento de los restos mortales de Guanarteme descarta que se encuentre en la ermita de San Cristóbal de La Laguna

La Dirección General de Patrimonio Cultural encargó al arqueólogo Jorge Onrubia, que dirigió el equipo compuesto por profesores universitarios como Juan Francisco Navarro, Roberto González y María del Cristo González, y el investigador independiente Alejandro Larraz, una intensa labor de recopilación documental para intentar localizar cualquier pista en los documentos que permitiera reconstruir, de manera fiable,  el emplazamiento de los restos mortales de Guanarteme.

La Consejería de Cultura explica que, tras meses de exhaustiva investigación de los fondos documentales de un conjunto importante de archivos, con la revisión de miles de documentos, y múltiples consultas con otros expertos en la materia, el equipo de investigación concluye que queda descartado que se encuentre en la ermita de San Cristóbal de La Laguna, donde se creía que reposaban sus restos.

Para buscar los restos de Guanarteme los investigadores del proyecto  se centraron en tres posibles ámbitos funerarios: la iglesia de Santiago Apóstol del Realejo Alto, la primitiva iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna y la ermita de San Cristóbal de La Laguna, por la tradición oral que dio lugar al mandato parlamentario.

Tras rastrear numerosos documentos en archivos particulares, de la Diócesis, del Museo Canario o de las bibliotecas de las Islas, establecen que el único hecho «de dejar sentado, de manera incontrovertible, es que la muerte de Fernando Guanarteme se produce en la isla de Tenerife«.  

Existen datos fiables que permiten establecer el marco temporal de su fallecimiento, sin fecha de la muerte. Los más valiosos proceden de un documento de excepcional interés. Se trata de la prueba testifical impulsada entre mayo y junio de 1526 por Margarita Fernández Guanarteme, su hija, para acreditar que, en aquel momento, es la única descendiente viva del rey aborigen. De este documento saben que el guanarteme de Gáldar muere una vez concluida la conquista de Tenerife y en plenos preparativos del que sería, con toda probabilidad, su cuarto viaje a la corte.

La abundante documentación conservada de los primeros momentos de la colonización y repoblación de Tenerife apunta a pensar a una muerte temprana. Respecto al lugar de enterramiento se considera que fue según la fe cristiana y su estatus de conquistador. Fernando Guanarteme residía en los Realejos, como otros muchos aborígenes procedentes de Gáldar, tras la conquista de Tenerife.  Este lugar fue elegido por Alonso Fernández de Lugo para poner su hacienda, por ser las tierras más fértiles de la Isla.

Según Onrubia, el trabajo realizado ha puesto de relieve la extrema escasez de datos valiosos y fiables que permitan no sólo determinar lugar donde fue enterrado Fernando Guanarteme, sino, también, reconstruir las circunstancias precisas y el momento exacto en que se produjo su muerte.