Una réplica de la Virgen de Coromoto realza la Avenida Principal de La Lagunita

Este domingo se celebró la ceremonia de bendición de una réplica de la Virgen de Coromoto en la avenida Principal de La Lagunita, municipio El Hatillo, obra tallada en madera por escultor Isaías Villarreal
CEEM. Caracas, 12-6-2016   J. Benítez, A. Álamo A las 11 de la mañana, el padre Numa Rivero bendijo la imagen de la Patrona venezolana en presencia del artista y vecinos del municipio, así como de los viandantes que en ese momento se encontraban en el lugar. El acto contó con el acompañamiento de la coral de Betania. El artista expresa que su obra surgió de la inspiración que sintió cuando caminando por la avenida de La Lagunita vio  que “ese tronco seco” en el borde de la vía era una manifestación de que la virgen quería aparecer entre nosotros para ser reconocida, una vez más, como nuestra Patrona. Agrega que su aparición fue espontánea y natural “como la de un amigo que cualquiera se encuentra en la calle”.

Escultor, Isaías Villarreal

Comenta que entonces comenzó su creación tallando el árbol, un ficus, en el mismo sitio en el que se encontraba, hasta que finalmente surgió la imagen. Esto fue en diciembre de 2015. No pasó mucho tiempo, cuando el grabado sufrió un acto vandálico por parte de desconocidos, señala Villarreal. Añade que, ante este percance, tomó la determinación de talar la escultura para recuperarla en su taller. Decidió retocarla, pintarla y hacerle un tratamiento que le permitiera perdurar en el tiempo con la finalidad de depositarla en el mismo lugar en donde tuvo la inspiración y sintió la presencia de Coromoto. Cuando le preguntan a Villarreal si se protegerá esta réplica de la Virgen de Coromoto con alguna cerca o valla, responde que confía en el respeto de los ciudadanos no solo por tratarse de una obra de arte, sino por la devoción que tienen los venezolanos por su Patrona. El escultor, natural de El Hatillo, ha trabajado sus creaciones en diferentes materiales. Concretamente, en la madera se inició hace 18 años, durante los cuales ha tallado 35 árboles en diferentes lugares de la ciudad de Caracas, aunque, según sus propias palabras, solo quedan cinco, las demás tallas han desaparecido por diferentes causas.