jue. Oct 17th, 2019

Canarios residentes en Caracas celebran el día en honor a la Virgen de Candelaria

CEEM. Caracas, 19 de agosto de 2019
Josefina Benítez Q. / Antonio Álamo Lima

Tarde de emociones y sentimientos a flor de piel la vivida este sábado 17 de agosto en el Salón Principal del Hogar Canario Venezolano (HCV) en la misa en honor a la patrona de Canarias, Nuestra Señora de Candelaria. 

Después del saludo por parte de la directora de la ceremonia, María Candelaria Afonso de González, Mariana Mifsut narró la representación realizada por el grupo de teatro, Teatlantes del HCV de la Aparición de Txasiraxi a los aborígenes. Momento que culminó cuando se abre el telón y aparece “La Morenita” resplandeciente adornada con bellos ramos de flores.

A continuación, la Asociación de Música Sacra Santa Capilla, interpretó la isa Virgen de Candelaria, con el acompañamiento de la extraordinaria voz de la famosa soprano Anna Rotinova, quien en el transcurso de la misa emocionó a los fieles cuando cantó el Padre Nuestro, el Ave María de Schubert y otras piezas musicales propias de la ceremonia religiosa. 

El sacerdote José Clemente García, descendiente de canarios, dio inicio al oficio religioso en el que transmitió a los feligreses aliento y optimismo a pesar de las circunstancias adversas que actualmente atraviesa gran parte de sociedad venezolana.

La entrega de las ofrendas consistió en motivos prehispánicos, donde no podía faltar el gánigo, recipiente de arcilla moldeado a mano sin torno que utilizaban los aborígenes canarios. Igualmente, los guanches ofertaron la luz de la antorcha y el bucio o caracola que servía de trompeta para convocar a reuniones y que era un instrumento usado como altavoz, despertador y manera de avisar desde los tiempos indígenas en las Islas Canarias.

Al finalizar el rito, la Asociación Santa Capilla, con música interpretada por Alba Quintanilla y Hermann Albrecht y la voz de Anna Rotinova volvió a interpretar la bella pieza Virgen de Candelaria, en esta ocasión coreada por los presentes y que sirvió para dar inicio a la procesión de regreso de la imagen a la capilla del HCV, donde entró Nuestra Madre con el sonoro repique de campanas.

Fue el momento en que los devotos aprovecharon para tomarse fotografías familiares y de grupos, teniendo como marco inmejorable a Candelaria.