El Hierro, Geoparque Mundial de la UNESCO

CEEM. 21-11-2015
El Hierro añade a sus reconocimientos internacionales el de Geoparque Mundial de la UNESCO, tras la aprobación del nuevo “Programa Internacional de Ciencias de la Tierra y de los Geoparques”
El Cabildo Insular de la isla de El Hierro anunció que la decisión fue ratificada en Francia durante la 38 Conferencia General de la UNESCO, que reúne estos días en París a 195 países. Actualmente hay 120 geoparques en 33 países, principalmente en Europa donde existen 69, y Asia, siendo España el país que más geoparques tiene, un total de 11, de los cuales 2 se encuentran en Canarias, siendo la Isla de El Hierro, la primera en incorporarse a la Red Europea de Geoparques (EGN) en septiembre de 2014 y a la Red Global de Geoparques (GGN) auspiciadas por la UNESCO. En septiembre había ingresado en la lista Lanzarote y el Archipiélago Chinijo (España – Comunidad Autónoma de Canarias) Este geoparque mundial abarca la totalidad de la isla de Lanzarote, el Archipiélago Chinijo – formado por los islotes de La Graciosa, Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste y Alegranza– y la plataforma de abrasión marina circundante. La superficie terrestre de este geoparque es de 866 km2, pero con la plataforma marina su extensión total se cifra en unos 2.500 km2. Igualmente, la información del Cabildo señala que 15 años después de ser nombrada la isla de El Hierro como Reserva mundial de la Biosfera (2000), La UNESCO declara nuevamente a la Isla del Meridiano, en esta ocasión como Geoparque Mundial de la UNESCO.QuinceLos geoparques del mundo tienen en común su valioso patrimonio geológico, además de otros elementos naturales y culturales. En el caso de El Hierro, se aporta riqueza vulcanológica, belleza paisajística, y experiencia en la gestión sostenible del territorio basada en la colaboración y participación ciudadana, en sectores estratégicos como el turismo, sector primario, energía y agua, y el reciclaje. Un geoparque es un territorio habitado, con un importante patrimonio geológico, en términos de su valor científico, rareza o valor estético o educativo, además de otros elementos patrimoniales naturales y culturales, en el que se aplica una estrategia de gestión basada en la geoconservación y el desarrollo sostenible, asentada en su comunidad. Los geoparques deben superar un control de calidad exhaustivo que se evalúa cada cuatro años, y acreditar sus progresos en materia de protección del patrimonio, turismo sostenible, economía local, educación, visibilidad y apoyo financiero.