Fundación España Salud financia construcción de residencia de mayores en Hermandad Gallega de Venezuela

¿Se desvestirá un Santo para vestir otro?


CEEM. Caracas, 12-3-2018          
Antonio Álamo Lima

Cuando era pequeño y disfrutaba de la niñez en la, casi siempre, brumosa villa de Santa María de Valverde, capital de la isla canaria de El Hierro, oía en muchas ocasiones a algunos mayores decir “No se debe desvestir un santo para vestir otro”.    

Esta frase es oportuna en relación con la información que actualmente corre entre españoles residenciados en Venezuela. Se trata del proyecto, al parecer bastante avanzado, de la construcción de una residencia para albergar entre 84 y 112 españoles mayores de 65 años en la Hermandad Gallega de Venezuela (HGV), en su sede de Maripérez, Caracas. Algo que, debemos decir, a primera vista nos resulta una iniciativa magnífica.

La idea de que en un club privado se levante la residencia con dinero proveniente de la Fundación España Salud (FES) fue presentada en la última asamblea general de los miembros del Consejo de Administración que se llevó a cabo el 24 de noviembre pasado en la sede de La Consejería de Empleo y Asuntos Sociales de España en Venezuela, en la cual se aprobó también una modificación importante de sus estatutos, con cambios en el Comité Ejecutivo y en el propio Consejo, según varios asistentes a la reunión y notas publicadas.

Dado que las informaciones difundidas señalan que la encargada de llevar a cabo la obra y de financiar el plan no sería la HGV sino la Fundación España Salud (FES), nos surgen algunas preguntas. En primer lugar ¿Cómo la Hermandad, una asociación civil privada que cuenta con una gran cantidad de socios gallegos y también de nacionalidades variopintas permite que la FES edifique en sus instalaciones? Y también ¿Cómo la FES invierte sus recursos en un club cuyos socios tendrían derecho a solicitar cupo, pues todos gozan de los servicios que brinda la institución? 

Por cierto, la Fundación España Salud ya está colaborando en los proyectos de ampliación de la Casa Hogar San José en Caracas, y de la Casa Hogar Nuestra Señora de las Nieves en Cagua con la finalidad de que puedan recibir más de cien españoles mayores sin recursos. Ambas edificaciones consolidadas y de uso exclusivo como residencia de ancianos y subvencionadas por el Gobierno de España.

En la entrevista publicada en la página 13 de la edición número  1101 de Magazine Español, el doctor Francisco González, presidente de la Fundación España Salud hasta su renuncia previa al Consejo de Administración de noviembre, se manifiesta convencido de que “deja sólidamente establecido el mejor sistema de salud que existe ahora en Venezuela” y continúa diciendo que  “dejamos recursos para autogestionarse por más de 11 años sin recibir recurso alguno”, “la solvencia es absoluta, a pesar de la imprevisible economía venezolana”.

Dicho esto, vamos al porqué del título de este artículo: “No se pretenda desvestir a un santo para vestir a otro” al trasladar los fondos con los que la FES, eventualmente, y ante una contingencia, podría funcionar durante varios años sin recibir ayuda ni desde el Gobierno español, ni de sus diferentes autonomías.

Actualmente, la FES se nutre principalmente del Gobierno Central español, a continuación del Gobierno autónomo de Canarias y, en menor medida, de la Xunta de Galicia y del Gobierno del Principado de Asturias.  Por cierto, la ayuda de la Xunta mermó considerablemente desde que dejó la presidencia Emilio Pérez Touriño (PSOE- PSOE de G.), pues en diciembre de 2009 le aportaban más de 600.000,00 euros y cuando Alberto Núñez Feijoo (PP- PP de G.) asumió el cargo de presidente, fue suspendida entre los años 2010 al 2012, y por tanto Galicia no subvencionó a la FES hasta que la reinició en 2013 con 30.000 euros anuales y actualmente la han aumentado a unos 70.000

¿Estarán de acuerdo el Gobierno central y las comunidades canaria, asturiana e incluso la gallega con que la FES construya en un club privado una residencia con fondos subvencionados por España para la atención sanitaria de emigrantes? ¿Cuánto costará levantar una construcción, de la cual se dice va a tener más de 5.000 metros cuadrados, con ampliación del estacionamiento de la Hermandad Gallega añadida?

¿Sería conveniente en esta época una inversión para tan faraónica obra? En todo caso, ¿no sería más oportuno destinar los fondos a ampliar de manera considerable las afiliaciones de españoles a la FES en momentos en los que hay tantos que no pueden pagar un seguro privado? Sería priorizar y llevar la atención de cien españoles a la de miles de españoles. En la Consejería de Empleo conocen de las necesidades porque actualmente muchos solicitan esta cobertura.

¿Cuánto cuesta sostener este ancianato? ¿Qué ente financiaría su funcionamiento, después de construido? ¿Ya presentaron las garantías para su puesta en marcha y posterior sostenimiento, o, por el contrario, “cómo va viniendo vamos viendo”?

No hemos oído declaraciones al respecto por parte del Gobierno de Canarias, al que en gran medida se debe la buena salud de la que actualmente goza la FES y, por supuesto, responsable en parte de los fondos que actualmente posee la institución, debido a la magnífica administración e inversión de los mismos.

Tampoco hemos escuchado comentarios públicos por parte del Consejo de Residentes Españoles en Venezuela (CRE).

Ninguna declaración pública proveniente de los representantes de Coalición Canaria (CC) en Venezuela; ni de los del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Venezuela, ni de otros partidos políticos.

Desconocemos si están al tanto todas las Fundaciones, Asociaciones, etc., de las más diversas comunidades residenciadas en el país.  

Entendemos que es hora de que manifiesten si están de acuerdo en que la FES construya en un club privado una residencia en estas fechas en las que tantos españoles tienen profundos quebraderos de cabeza y dificultades económicas para afrontar problemas de salud y que bien podrían ser incluidos en el plan sanitario de la FES. 

No esperemos que, una vez más, tengamos que recordar la frase de Luis Herrera Campins, ex presidente de Venezuela: “tarde piaste pajarito”.

Sea oportuno recordar que la Fundación España Salud, vino a reemplazar a la Sociedad Española de Beneficencia (SEB), fundada en tiempos del Gobierno Español de José María Aznar, del Partido Popular (PP). Fue la primera vez que se creó una entidad para cubrir la protección sanitaria de los españoles residentes en Venezuela a los que la suerte económica no les había sonreído y que, llegados a su vejez no contaban con medios suficientes para hacer frente a una tercera edad en condiciones sanitarias satisfactorias y que, dados los pésimos resultados económicos en los que cayó, el consejero de Trabajo, José Francisco Armas Pérez,  nombrado en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Sociales Obrero Español (PSOE), tomó la determinación de quitarle el respaldo  proveniente del Gobierno español y constituir la Fundación España Salud, lo que en su momento fue un verdadero “Tsunami” en Venezuela, en lo que a la colonia española en este país se refiere, y que, afortunadamente, por las acciones realizadas por sus ejecutivos pronto calmó ánimos y llegó a ser la extraordinaria institución sanitaria que hoy conocemos todos.

Para concluir, queremos manifestar lo que expresamos al principio de este artículo: nos parece magnífica la idea de construir una residencia de mayores, pues todo lo que vaya a favor de nuestra comunidad nos resulta extraordinario y debe ser aplaudido y bienvenido, pero se debe conseguir que los fondos sean aportados directamente por parte del Gobierno Central o, en este caso, de La Xunta de Galicia por ser la HGV el lugar escogido por quienes llevan el proyecto adelantado.