Gobierno canario publicará inventario de construcciones militares de Las Palmas

CEEM. 16-10-2015   El director general de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno, Miguel Ángel Clavijo visitó el rico patrimonio militar que se despliega en el Risco de San Juan, en la capital grancanaria, acompañado de Artemi Alejandro-Medina, experto en arqueología militar y del conflicto al objeto de valorar su estado. La información facilitada por la redacción del Gobierno canario indica que se comprometió a apoyar la publicación de un inventario-catálogo, como primer paso para poner en valor la recuperación de este patrimonio, publicación en la que ya trabaja Alejandro-Medina, que en la actualidad culmina en la ULPGC una tesis doctoral sobre las fortificaciones militares realizadas en Gran Canaria durante la Segunda Guerra Mundial. En lo alto del Risco de San Juan, en la capital grancanaria se despliegan sobre el paisaje las Mesas de San Juan y las Baterías de San Juan, un rico patrimonio militar deteriorado por el paso del tiempo, que se extiende sobre el paisaje de la vertiente este de la capital, desde La Isleta hasta la Punta de Gando y de todo el cauce del barranco de Guiniguada hasta la cumbre de Gran Canaria, pertenecientes a la época de la I y II Guerra Mundial, cuando defendían tanto el Puerto como la entrada terrestre de Jinámar.
Panorámica de la ciudad desde las inmediaciones del Risco de San Juan

Panorámica de la ciudad desde las inmediaciones del Risco de San Juan

El conjunto militar pertenece a dos épocas distintas, en la mas cercana al barrio de San Juan se encuentra un cuartel cuya construcción finalizó a principios del siglo XX. Hacia el sur se encuentran unas casamatas o búnkeres, construidos durante la II Guerra Mundial, cuando la Operación Pilgrim de los británicos amenazaba a las Islas. En ellas hay mandos de tiro y según el arqueólogo Artemi Alejandro-Miranda, se divide en tres áreas: Los emplazamientos de las baterías, reconocidas por ser unas explanadas de hormigón grandes; los búnkeres, puestos de observación o tiro; y por último, dos almacenes de munición. Al ser de la época de la II Guerra Mundial estos elementos están separados para evitar un ataque aéreo. La nota indica que es intención de la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural contribuir a "buscar vías para la conservación de este patrimonio bélico del siglo XX, y como primer paso, es importante la publicación de este catálogo-inventario" apuntó Clavijo, añadiendo "la necesidad de salvaguardar la memoria histórica, al tratarse de un patrimonio en rápida transformación y deterioro y por lo tanto en peligro, por lo es necesaria una rápida y efectiva catalogación de lo que hasta la fecha se conserva".