Gobierno asturiano aprueba 2,6 millones para impulsar regreso de investigadores que trabajan en exterior

El proyecto favorecerá el retorno de titulados universitarios y su contratación en empresas, centros de investigación o en la Universidad de Oviedo por un período de cuatro años


CEEM. 16-11-2017 Redacción Asturias

El Consejo de Gobierno de Asturias ha acordado hoy destinar 2.660.000 euros a la convocatoria del plan del retorno de talento para el período 2018-2021. Esta acción persigue impulsar el regreso al Principado de titulados universitarios que trabajan por cuenta ajena en el extranjero en el ámbito de la investigación, mediante la contratación en empresas, en la Universidad o en centros tecnológicos para el desarrollo de acciones de I+D+i.

Las actividades deberán enmarcarse en las áreas definidas en la Estrategia de Especialización Inteligente RIS3 Asturias: materiales avanzados y sostenibles, nuevos modelos de producción, suministros y tecnologías para redes, el polo industrial del acero, mercados agroalimentarios y envejecimiento demográfico y calidad de vida.

El Principado, a través de la Consejería de Empleo, Industria y Turismo, financiará los costes asociados a la contratación por un plazo de hasta cuatro años. Los contratos, que tendrán una duración mínima de 42 meses, deberán formalizarse entre el 1 de octubre de este año y el 31 de marzo de 2018. 

La retribución mínima anual de los tecnólogos será de 30.000 euros y el Ejecutivo subvencionará el salario bruto y la cuota de la Seguridad Social durante el periodo de ejecución de la ayuda. La cuantía máxima de la subvención autonómica no podrá rebasar los límites establecidos.

La partida aprobada hoy por el Consejo de Gobierno podrá ampliarse con 400.000 euros más si resultase necesario.

La iniciativa no sólo pretende estimular el regreso al Principado de titulados universitarios residentes en el extranjero, sino que también permitirá que las compañías y centros científicos regionales aprovechen el conocimiento y la experiencia adquiridos en otros países por los destinatarios de las ayudas.

A los aspirantes se les exigirá, además de que residan actualmente en el  extranjero, la acreditación de experiencia en actividades de I+D+i. También se valorarán cuestiones como el currículo, las perspectivas de estabilidad laboral, la vinculación con actividades de I+D+i durante más de cinco años y la posesión de título de doctor.

En el caso de las empresas, se tendrá en cuenta su trayectoria, el plan de contratación, la apuesta por contratos indefinidos y la calidad y el grado de innovación de la actividad subvencionada.

Foto de archivo.