La Asociación de Valencianos en Venezuela celebra en Caracas el día grande de su patrona

El embajador de España en Venezuela, Jesús Silva y el cónsul general adjunto, Julio Navas, asistieron a la ceremonia


CEEM. Caracas, 10-5-2018
Joaefina Benítez / Antonio Álamo

La soleada mañana del domingo 6 de mayo, los directivos de la Asociación de Valencianos Residentes en Venezuela (Asoval) acudieron a la basílica de San Pedro, en la urbanización de Los Chaguaramos de Caracas, para revivir su cita anual con la Virgen de los Desamparados.

El ir y venir de los organizadores antes de comenzar la ceremonia, mientras los feligreses iban llegando a la iglesia, se correspondía con el fervor y devoción que los valencianos y sus descendientes profesan a la Madre de Dios en la advocación de los Desamparados, llamada por sus hijos “Geperudeta” (Jorobadita), cuya réplica presidía el altar mayor en donde el padre Alexander Morales oficiaría la celebración eucarística en su honor.

A las 12 del mediodía, el embajador de España en Venezuela, Jesús Silva; el cónsul general adjunto de España en Caracas, Julio Navas, directivos de Asoval, y los fieles presenciaron la comitiva que se dirigía por la nave central del templo para entregar las ofrendas de flores a su patrona, como es tradición.

Guiados por el estandarte de la Virgen que portaba Daniel Suárez, caminaron hacia el altar el presidente y la vicepresidenta de la asociación, Felipe Sáez Sanfélix y Mercedes Hernández respectivamente; también María Luisa Urbina, ataviada con la vestimenta típica de la región, damas camareras de la virgen y amigos fieles a la tradición de celebrar en Caracas la festividad el primer domingo de mayo. Entre los valencianos que siempre participan en la ceremonia se encontraba José Sugrañes, hijo y nieto de los joyeros que elaboraron la corona de la Virgen con motivo de su coronación en Valencia, España, el 12 de mayo de 1923.

El sacerdote Alexander ofició la misa asistido por la coordinadora de la ceremonia, Rosa Larodieri, acólitos de la parroquia, y el coro de la iglesia.

El padre explicó el origen de la devoción, así como el profundo significado humanitario de la advocación mariana de los Desamparados.Igualmente, rezó conjuntamente con los fieles, la oración a la Virgen para pedirle protección y salud para las familias, pueblos y el mundo actual.

Una vez concluyó la misa, los valencianos se dirigieron al altar para exclamar ante la imagen ¡Vixca la Mare de Deu dels Desamparats! (¡Viva la Virgen de los Desamparados!) Cerraron la celebración cuando cantaron el himno regional. Las despedidas entre los integrantes de Asoval y sus amigos fueron gratas y alegres, después de participar en una ceremonia emotiva que evocó sus raíces una vez más, unidos en la fe que profesan a su patrona y en el amor por su tierra.