La FAO reconoce a España dos nuevas incorporaciones a los Sistemas del Patrimonio Agrícola Mundial

La FAO ha seleccionado como patrimonio agrícola mundial dos sitios en España: sal en las cuevas del Valle Salado de Añana y uvas pasas moscatel en La Axarquía


CEEM. Caracas, 20-4-2018

Este jueves la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura dio a conocer en Roma la designación de trece nuevos entornos paisajísticos como Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), en homenaje a formas ingeniosas en que las necesidades humanas y los recursos de la naturaleza se han combinado para crear medios de vida y ecosistemas que se sostienen mutuamente.

La Organización seleccionó dos nuevas incorporaciones pertenecientes a los campos españoles. La obtención de sal en las cuevas del Valle Salado de Añana, en la provincia de Álava. Asimismo, se ha reconocido la producción de uvas pasas moscatel en La Axarquía, en la provincia de Málaga, donde esta labor se realiza a mano utilizando técnicas tradicionales transmitidas de generación en generación.

Igualmente, otra producción destacada como patrimonio agrícola por la FAO ha sido en México. El sistema de islas artificiales de las “chinampas”, construidas siguiendo técnicas que usaban los aztecas, las chinampas, generan una alta productividad agrícola y son importantes desde el punto de vista ecológico.

Los nuevos sitios de este emblemático programa de la FAO se encuentran en la República de Corea, China, Egipto, España, Japón, México, Portugal, y Sri Lanka. Su producción primaria abarca desde frutas, verduras, sal y arroz hasta seda, carne, té y wasabi.

La información de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) explica que los sistemas de patrimonio agrícola son zonas ricas en biodiversidad y vida silvestre en las que se utilizan prácticas que promueven la sostenibilidad y protegen el medio ambiente al mismo tiempo que apoyan el desarrollo social y económico.

La ONU también señala que los gobiernos proponen candidatos para que los expertos de la FAO los evalúen y decidan si reúnen las características necesarias para que se les reconozca como “Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial”. De momento, se han designado cincuenta lugares de veinte países.