El HCV de Caracas cumple 44 años

28-7-2014.- El sábado 26 de julio la junta directiva del Hogar Canario Venezolano de Caracas se vistió de gala para recibir a los socios y amigos y celebrar entre todos la tradicional Fiesta Aniversario en el salón principal. La noche comenzó con el baile del presidente, Javier Medina y su esposa Vanessa Olarte de Medina a los que se unieron los directivos y la reina del HCV 2013, Natalia Calderón, todos con sus respectivos acompañantes. Los asistentes a la celebración también se incorporaron para danzar al ritmo de la música de la orquesta de Memo Morales el “Gitano Maracucho”.

Como invitado especial se encontraba el consejero de Empleo y Seguridad Social de la Embajada de España en Venezuela, Juan Santana junto a su esposa Kalia de Santana.

Presidente del HCV, Jsvier Medina y su esposa Vanesa Olarte de Medina

Presidente del HCV, Javier Medina y su esposa Vanessa Olarte de Medina

El público disfrutó de una noche alegre a la vez que tranquila y serena en la que reinó la armonía entre los asistentes. A finales del mes de julio se reúnen cada año en el HCV para celebrar la decisión que tomaron hace 40 años unos inmigrantes oriundos del Archipiélago Canario con el objetivo de que hubiera un lugar de esparcimiento, prolongación de los más diversos rincones de cada uno de los pueblos de sus islas, para compartir sus tradiciones con los venezolanos. Durante el mes la institución celebró otros actos conmemorativos del 44 aniversario que cerraron este sábado 26 con la celebración del cumpleaños.

Imagen en portada: Consejero de Empleo y Seguridad Social de la Embajada de España, Juan Santana; señora de Santana; presidente del HCV, Javier Medina; Memo Morales y señora de Medina

44 años del Hogar Canario Venezolano de Caracas

A mediados del siglo XX Venezuela era un país de acogida, desde las más diversas regiones del mundo llegaban inmigrantes en la búsqueda de un trabajo que les proporcionara mejor calidad de vida. Los canarios residenciados en Caracas conformaban una importante comunidad tanto por su cantidad como por su actividad en las más variadas profesiones y oficios, en los que destacaban como honrados y trabajadores. En el tiempo libre se congregaban para compartir los recuerdos de sus lejanos pueblos y ciudades y también para hablar acerca de sus descubrimientos, de sus nuevas vivencias y de su adaptación a otras culturas. De estas reuniones espontáneas, vino la necesidad de tener un sitio en el que “refugiarse” con sus paisanos. Los entusiastas y decididos isleños, que ya disponían de varios locales para el ocio y entretenimiento, acordaron fundar una entidad mejor acondicionada como centro social que se constituyera en una prolongación de sus islas en Caracas. Fueron numerosas las reuniones y debates que tuvieron hasta la compra de una tradicional casa colonial venezolana, el Club Paraíso, quizás el más prestigioso de los existentes en años anteriores en la ciudad. En julio de 1970 esta institución, situada en la urbanización El Paraíso, se convirtió en el Hogar Canario Venezolano de Caracas, en la Casa Grande de los canarios en Venezuela. En esas fechas el país pasaba por momentos de auge económico y, a pesar de las dificultades para comprar la acción (su valor era de 2.500 Bs. con la opción de pagarla con una inicial y 4 cuotas de 500 Bs.), los isleños fueron capaces de afrontar los costes para levantar un nuevo club en otro que ya era leyenda. El HCV los acogería para que hicieran su particular historia en el país. En ese espacio pequeño, si se compara con las islas, cabrían las costumbres y tradiciones, serían capaces de desarrollarlas y transmitirlas a sus descendientes para compartirlas con los venezolanos. A lo largo de 40 años han conservado y difundido la cultura del archipiélago a través de la danza, de la música y del teatro. Las devociones marianas han sido fundamentales para transmitir las tradiciones. Se conmemora el Día de Canarias desde el año 1983. Los deportes autóctonos fueron importantes en los inicios y por supuesto la gastronomía ha permanecido como parte de las costumbres. La mayoría de las directivas ha hecho edificaciones o remodelaciones para ampliar las áreas de esparcimiento, aunque hasta la fecha sigue pendiente la decisión de aumentar las plazas de estacionamiento, muy necesarias según socios consultados. Actualmente, las actividades culturales relacionadas con Canarias han disminuido. El vínculo con los representantes de las islas es menor, igual que las visitas de conferencistas y personalidades procedentes de las Afortunadas. Asimismo, ha descendido considerablemente la presencia de socios oriundos de las islas. Estas circunstancias se deben a varias causas: el poder adquisitivo se ha visto mermado debido a la crisis económica, hace décadas que cesó prácticamente la inmigración y por el contrario muchos han regresado a sus islas, la comunidad canaria en Venezuela ha envejecido y por último sus hijos y nietos quizá conocen sus raíces y sus tradiciones pero no todos deciden integrarse en la sociedad del club. Mientras van disminuyendo los socios oriundos del archipiélago, sus descendientes y los de otras nacionalidades van tomando el relevo. La comunidad del HCV no ha permanecido inamovible sino que ha ido evolucionando y transformándose. Las nuevas generaciones han asimilado los cambios de la sociedad en la que viven, sus intereses y costumbres son propios de esta época. Una parte de la idea originaria ha ido cambiando con los años por las razones señaladas, aunque la esencia de una institución en la que encontrarse entre amigos para disfrutar de momentos de esparcimiento permanece. Los más jóvenes serán los encargados de la identidad de la institución y de valorar  la unión entre las culturas canario-venezolanas.

Josefina Benítez Q.