Principado de Asturias inicia trámites para incluir S. Salvador de Valdediós en lista de Patrimonio Mundial

El Gobierno de Asturias da el primer paso para que el templo prerrománico de Villaviciosa figure en el listado de la Unesco
CEEM. Caracas, 7-10-2016          Redacción Asturias El Consejo de Patrimonio Histórico del Principado aprobó hoy el inicio de los trámites para que la iglesia prerrománica de San Salvador de Valdediós sea incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, según anunció hoy el viceconsejero de Cultura y Deporte, Vicente Domínguez. La decisión es uno de los acuerdos adoptados por el Consejo de Patrimonio Histórico en su 79ª reunión, celebrada durante estos dos últimos días el Centro Niemeyer, en Avilés. La propuesta de inclusión del conventín en la lista indicativa española es el primer paso para conseguir que en el futuro este templo prerrománico pase a integrar el listado de Patrimonio Mundial. La lista indicativa es un documento supervisado por la Unesco que debe realizarse conforme a unos criterios determinados y aprobarse técnicamente por el grupo de trabajo que, dependiente del Consejo de Patrimonio Histórico, analiza estas propuestas. En el caso de la iglesia de Valdediós, la inclusión en la lista indicativa se ha hecho con la intención de lograr la ampliación de la declaración que ya en los años 1985 y 1998 se logró para otros cinco monumentos prerrománicos: Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, San Julián de los Prados (Santullano), La Foncalada y Santa Cristina de Lena. La pretensión de la Dirección General de Patrimonio Cultural es completar la representación del arte asturiano por excelencia en la lista de la Unesco en función de los tres grandes argumentos que ofrece la iglesia de Valdediós: - Representa de manera excepcional la etapa final de la evolución del arte prerrománico y es la única iglesia altomedieval española datada con precisión, gracias a la lápida fundacional que se conserva en el templo y que remite al año 893. Es una iglesia fundada por Alfonso III, construida en un entorno natural y patrimonial espléndido, colindante con la iglesia y monasterio de Santa María de Valdediós, comenzado a construir a comienzos del siglo XIII. - Constituye el mejor ejemplo de iglesia basilical prerrománica de Asturias y está completamente abovedada, algo que no ocurre con ninguna otra iglesia prerrománica presente en la lista de Patrimonio Mundial. Su estado de conservación es excelente y sus rasgos de autenticidad e integridad son muy elevados - Posee una rica decoración pictórica y escultórica. Destacan sus capiteles, con motivos decorativos de clara inspiración andalusí, lo que constituye a su vez un claro ejemplo de los intercambios culturales existentes en la península Ibérica en los siglos IX y X entre el sur musulmán y el reino cristiano de Asturias. Un complejo proceso La inclusión de San Salvador de Valdediós en la lista indicativa es el comienzo de un complejo proceso que debe conducir a su declaración como Patrimonio Mundial, y que necesita superar todavía los pasos siguientes: 1. La propuesta debe permanecer durante al menos un año en la lista indicativa. Cumplido un año de permanencia en esa lista, se podrá presentar ya la propuesta formal de la candidatura ante la Unesco, lo que requiere que, con anterioridad, sea seleccionada entre todas las opciones que puedan existir en España para un año concreto. La decisión técnica al respecto la adopta un grupo de trabajo del Consejo de Patrimonio Histórico. En caso de presentarse varias candidaturas el mismo año, se debe votar entre las que técnicamente cumplan los requisitos de la Unesco. Una vez que la propuesta se convierta en la candidatura española en un año concreto, se remite al Centro de Patrimonio Mundial y se inicia el proceso de evaluación por parte de la Unesco y su organismo asesor, Icomos. Este proceso dura 18 meses e incluye visitas in situ de especialistas, análisis de documentación y planteamiento de dudas y cuestiones a aclarar, en especial sobre la gestión del bien y su estado de conservación. La decisión final la adopta el Comité de Patrimonio Mundial en su reunión anual.