Rancho de Ánimas y Noche de Finados

Con motivo del día de Todos los Santos y de los Difuntos los próximos 1 y 2 de noviembre, respectivamente, recordaremos los Ranchos de Ánimas.

Ranchos de Ánimas Son grupos de personas que tenían como objetivo original la reunión de miembros de familias que tocaban y cantaban la noche víspera de Todos los Santos o de los Finados, también llamados Finaos, para recaudar fondos con los que sufragar las misas de sus difuntos.

¿Cómo surgieron los Ranchos de Ánimas? Se estima que el culto a las ánimas comenzó a arraigarse en Canarias entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Tiene que ver con la creencia católica de la existencia del Purgatorio, ese lugar al que van las almas de los que fallecen en gracia de Dios pero que tienen pecados veniales por lo que, para ayudar a mitigar su tormento, los vivos interceden desde la tierra por esas almas con rezos y plegarias con la intención de contribuir a mitigar su sufrimiento. Con este fin, se crearon en las parroquias las Cofradías de Ánimas que atendían la organización y ceremonia de la Fiesta de los Finados. A la vez, surgieron los Ranchos de Ánimas vinculados también a las parroquias pero con una música y unos ritos más populares y más accesibles a la gente sencilla del pueblo que poco entendía de las misas y funerales en latín. Los ranchos incluían en sus ritos la recaudación de limosnas para los sufragios por las ánimas.

¿Por qué la mayoría de los canarios desconoce estos ritos populares? Porque a finales del siglo XVIII comenzó a crecer con fuerza el culto mariano dentro de la preocupación de los vivos por sus difuntos. La advocación de la Virgen del Carmen y su escapulario aparecen como protectores y salvadores ante el más allá. Además, empezaron las críticas acerca de esa parafernalia sobre la muerte. Por tanto, las cofradías de ánimas y los ranchos cantadores fueron desapareciendo. No obstante, esta devoción se mantuvo hasta mediados del siglo XX en algunos lugares de las islas, especialmente en las orientales.

El rancho de ánimas está sujeto a una organización varonil jerarquizada bajo la dirección del ranchero mayor. Luego están los cantadores y el mochilero que se encarga de llevar las provisiones que va recogiendo de las donaciones que les dan los vecinos, ya seaan económicas o en víveres como higos, almendras, dulces y otros alimentos. Antiguamente sus miembros siempre pertenecían a la misma familia, una tradición transmitida de padres a hijos y nietos con orgullo. En muy pocos casos con participación femenina, salvo en tiempos recientes. Los solistas inician los cantos con coplas, combinaciones breves en versos. Los acompañantes a modo de coro, repiten los estribillos y llevan los instrumentos. Esta tradición popular de recordar a los finados la víspera de Todos los Santos congrega a sus integrantes y al pueblo en una noche de convivencia entre buenas voluntades y en la que las donaciones y las animadas conversaciones y música popular entre los vecinos son tan protagonistas como el motivo central de la conmemoración.

Texto basado en el libro El culto a la muerte y los ranchos de ánimas en la sociedad tradicional de Gran Canaria, del autor Francisco Suárez Moreno

Día de los Finaos. Celebración 2014

Actualmente en algunas islas Canarias se mantiene esta costumbre, especialmente en Gran Canaria en donde hay pueblos en los que nunca se perdió como Arbejales y Valsequillo. Incluso existe la intención de recuperarla en otros como celebración festiva en contraposición a Halloween. Es el caso de la capital de la isla,tarea difícil por la influencias de otras culturas pero posible. En estas fechas,  en Las Palmas de Gran Canaria y en Teror, municipio de auténtica tradición, celebrarán la Noche de los Finados el 31 de octubre, víspera del día de Todos los Santos. Los grupos folclóricos, la vestimenta típica canaria y las tafeñas de castañas, marcarán la noche.

Josefina Benítez Q.