Semblanza de la artista canaria María Mérida

CEEM. Caracas, 5-6-2015

Hoy, 5 de junio, María Mérida cumple 90 años en su isla natal

Corría el año de 1925 en la brumosa Villa de Santa María de Valverde, cuando el 5 de junio el matrimonio Ricardo Mérida y Adolfa Pérez recibió en su seno a una preciosa bebé a la que registraron con el nombre de María y que con el tiempo se convertiría en la máxima voz del folclore canario. Ricardo y Adolfa ya tenían otra hija, Matilde y ella vino a completar la familia. El matrimonio y sus hijas, vivieron algunos años en El Hierro donde Ricardo era dueño de un pequeño comercio que se surtía de mercancía recibida de otras islas y de los productos de la isla del Meridiano, principalmente de unas fincas de viñas de su propiedad en la población costera del Tamaduste. Fue precisamente en este pequeño poblado de pescadores en el que disfrutaría desde muy niña de las frías aguas que rodean su isla. Matilde y María se divertían recorriendo los senderos cercanos a Valverde y les encantaba cantar a la sombra de los árboles, mientras sus padres llevaban a cabo la labor diaria. Cuando aún era muy pequeña, sus padres, al igual que muchos de los oriundos de la isla del Meridiano, decidieron trasladarse a Santa Cruz de Tenerife buscando nuevos horizontes y mejoras, tanto económicas como intelectuales para sus pequeñas.

Traslado a Tenerife

María Mérida en Tenerife pronto aprendió los bailes regionales y se dio a conocer por su portentosa voz, fue considerada una de las voces predilectas de La Masa Coral. Mientras tanto, sus padres trabajaban diariamente en una pensión que instalaron en una casa de dos pisos en la calle Santo Domingo de Santa Cruz, negocio que tuvieron que liquidar pues los problemas de salud que Adolfa padecía, hicieron inviable proseguir con el negocio. Esto los obligó a trasladar su domicilio a la calle del Humo de la misma ciudad. Instalaron una pequeña tienda. Antes de que cumpliera los nueve años sus padres decidieron de nuevo mudar su residencia, esta vez a Las Palmas de Gran Canaria, donde Ricardo en sociedad con otro herreño puso una cafetería, en las cercanías del Puerto de La Luz. Pasados unos años la familia regresó a Santa Cruz.  María, cumplidos los once, escucha los primeros disparos, anuncio del comienzo de la guerra civil que duraría hasta el año 1939. En esos años se celebran en el cine Numancia los “Miércoles de Moda”, lugar en el que se ofrecían espectáculos para recaudar fondos que se enviarían a los canarios que luchaban en el frente. Ella participaba cantando, actuaciones que fueron reconocidas con un diploma con el que le agradecían su labor. El primer reconocimiento le llegó en 1937, con tan solo 12 años, al recibir su primer premio en un concurso de folías en El Parque Recreativo, cuando fue premiada con 25 pesetas y en un concurso en Radio Club, donde le obsequiaron un reloj, primero que recibió en su vida. A los trece años comienza sus estudios en el Conservatorio de Música, frente a la Plaza del Príncipe. Su voz comienza a ser conocida en la isla de Tenerife. El General García Escámez era un gran admirador de su voz y siempre que daba una fiesta en la Capitanía la invitaba para que interpretara sus bellas canciones.

Viaje a Madrid y actividad artística

La cantante viaja por primera vez a la península en 1942, pero no exactamente a Madrid, sino a El Escorial para participar en una demostración de Coros y Danzas. El 14 de enero de 1943, fallece su padre con 59 años de edad, como consecuencia de una caída en la vía pública. A finales de ese mismo año conoce a Horacio Cruz, nacido en Hermigua, Isla de la Gomera, quien trabajaba en Barcelona y estaba de vacaciones en Tenerife. Se casaron el 3 de agosto de 1944, cuando la joven acababa de cumplir los 19 años. El primer hijo nacería el 27 de julio de 1945, Ricardo Antonio fue bautizado en la iglesia de La Concepción de Santa Cruz. En abril de 1946 el matrimonio decide trasladarse a Madrid porque a Horacio le ofrecieron un trabajo en la capital de España. Embarazada de su segundo hijo, hace el viaje en barco de Santa Cruz a Cádiz y por carretera a Madrid. El 21 de octubre de 1946, da a luz a Miguel Ángel, su segundo hijo, bautizado en la iglesia Nuestra Señora de Covadonga. En el acontecimiento los acompañaron varios canarios, entre ellos Lorenzo Valenzuela con quien  fundaría el Hogar Canario de la capital de España. También en esos años, con Francisco Navarro, otro canario, constituyó el grupo musical “Los Guanches”. En Radio Nacional participaba en un programa todas las semanas. Allí conoció, entre otros, a Lola Flores, Marujita Diaz¸ Pepe Blanco, Nati Mistral , Tony Leblanc y Carlos Arruza. Un día recibió una llamada de parte de Matías Vega, presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria porque deseaban grabar un disco con música de las islas. Ese primer disco estaría integrado por cuatro canciones de Néstor Álamo, quien viajó a Madrid para los ensayos. En ese proyecto se incluyeron las primera grabaciones de Adiós Canarias querida, Isla Mía, Rubio y Alto y el Zagalejo. Era el año de 1947. La casa de Horacio y María en Madrid era centro de reunión de canarios y por ella pasaban con mucha frecuencia jóvenes que jugaban al fútbol en los dos equipos de la capital. Silva, Hernández, Lobito Negro, Miguel, Molowny y Múgica fueron algunos de los que participaban en las charlas; incluso varios la acompañaban cuando iba a la Radio Nacional y en muchas ocasiones sirvieron de coro de sus canciones del folclore de las islas. María Mérida, 3Con 23 años y embarazada de su tercer hijo, La Casa Columbia, en vista del éxito de su primer compacto, le propone un contrato para grabar cada año dos discos. Con “Los Guanches”, graba la que sería una de sus canciones más conocidas Palmero sube a La Palma que acompañaron con La Malagueña del Cristo de La Laguna, folías y el Santo Domingo. Fue tanta la difusión que recibió la grabación que tuvo que hacer una gira por muchas provincias de España. El 24 de julio de 1948 nació su tercer hijo, José Horacio. Al poco tiempo fue contratada para una serie de presentaciones en Gran Canaria. Estuvo acompañada, entre otros, por Pepe Monagas, Pepe Martín y Pepita Sarmiento. La gira que constituyó todo un éxito, duró varios meses y en ella interpretó canciones de Néstor Álamo: Ay Teror, Sombras del Nublo, La Alpispa, Tierra Canaria y otras, incluyendo el pasodoble Islas Canarias de José Tarridas. De esta época son también las composiciones que la artista hace para convertirlas en canciones a sus islas, entre otras Mi Hierro lindo, Lanzarote isla bravía, Peñón gomero, Fuerteventura morena, Isa palmera, Tenerife isla amada y Cumbres de mi Gran Canaria.

En la década de los sesenta fija su residencia en Alemania, país al que Horacio había ido a trabajar. El 7 de marzo de 1964, nace Mayte, su única hija. Los médicos alemanes diagnostican a María un mal de vesícula, pero ella sabe que su mal es la nostalgia. Nostalgia del sol, del mar, de su gente, de los aplausos. Deciden regresar a España, después de cuatro años de ausencia. A los días, en su casa de Madrid la artista recibe la visita de Matías Castañeda, presidente del cabildo herreño quien le propone ir unos días a visitar su querido terruño y disfrutar de la Bajada de la Virgen de los Reyes. Con inmensa emoción, decide regresar a su Isla, a la que no había vuelto desde que con cinco años salió con sus padres y hermana para ir a Tenerife. En El Hierro fue recibida con una alfombra de flores que decía ¡Bienvenida, María!

Actuaciones internacionales

María Mérida no solo ha actuado en España, sino que, con su arte, su voz y su personalidad, ha recorrido el mundo llevando la canción canaria a donde quiera que ha ido. Con 25 años, viaja por primera vez al extranjero junto con otras 150 personas, representantes del folclore de diferentes lugares del país. Inicia una gira por la Costa Azul hasta llegar a París. El periódico Le Figaro la compara  con la cantante Edith Piaf, la gran voz de la época y la llaman “la Piaf canaria”. Durante 1950 continúan giras por Europa y viajan a varias ciudades de Italia. En Roma son recibidos por el Papa Pío XII. Al iniciarse el año 51, saltan el charco y el grupo se dirige al Canadá; los canarios de la compañía viajan a Estados Unidos y dan conciertos en California, San Diego, Santa Bárbara y San Antonio de Texas, ciudad formada por colonos oriundos de Canarias. Por esas mismas fechas cantó en el Carnegie Hall de Nueva York. El New York Times destacó su voz y la situó entre las mejores del mundo. La artista ha actuado en casi toda Latinoamérica, primero con la compañía de El Greco y luego con la Antología de la Zarzuela de José Tamayo, intervino en muchos lugares del mundo con el pasodoble Islas Canarias, pieza que cerraba el espectáculo. Con esta compañía actuó en la sala Ríos Reyna del Complejo Cultural Teresa Carreño de Caracas con vestimenta típica canaria. En 1979, realizó una gira por Venezuela que fue extensa y frúctifera, acompañada de los maestros Pepito Pérez y Domingo Padrón. En fechas sucesivas ha vuelto al país sudamericano en el que ha sido objeto de reconocimientos y agasajos. En todos los lugares de la extensa geografía venezolana  que ha visitado ha sido aplaudida, admirada y su arte ampliamente reconocido.

María Mérida continúa su dedicación al engrandecimiento de la cultura canaria

A lo largo de su vida, ha recibido premios y condecoraciones por su sensibilidad, por su honorabilidad, su arte y su magnífica voz. Es Hija Predilecta de El Hierro, el ayuntamiento de Valverde dio su nombre a una calle. Entre otros lugares, ha sido reconocida en Gran Canaria y en Tenerife y en el año 2000 el Gobierno de Canarias le concedió el Premio Canarias a las Bellas Artes e Interpretación. En la actualidad la cantante, con 90 años cumplidos el día de hoy, continúa viviendo en Madrid, ciudad en la que han fallecido su esposo y dos hijos. A pesar de que tiene fijada su residencia en la capital de España cada año, al menos una vez se acerca a sus islas Canarias. Aún realiza presentaciones en televisión y actuaciones en vivo en muchos lugares de las siete rocas. Asimismo, ha impartido clases de música en residencias de mayores. Forma parte, desde hace unos años de Bimbaches Jazz Band, un proyecto dirigido por el reconocido guitarrista alemán Torsten de Winkel, afincado en El Hierro, y recomendado por el Centro Unesco de Canarias, con quien ha tenido muchas actuaciones, incluyendo giras a diferentes lugares de Europa. María Mérida, a sus 90 años, se mantienen constantemente actualizada, es vital, dinámica, auténtica y una grande de la Canción Canaria. Bibliografía: Ortega, César; Velasco, Ester; María Mérida. Gráficas Tenerife, S. A., 1989. _________________________________________________________________________