Un recorrido por la “Ruta de los Coroneles” en el municipio La Oliva de Fuerteventura

Breve recorrido por la historia de La Oliva y la importancia del municipio en la economía de Fuerteventura a través del tiempo
CEEM. Caracas, 10-7-2016 El viernes, 8 de julio, tuvo lugar la presentación de la "Ruta de los Coroneles" en el municipio La Oliva de Fuerteventura, un recorrido dramatizado que une los cinco inmuebles históricos del municipio de La Oliva con la finalidad de conectar el patrimonio cultural con el turismo. Las figuras centrales de la Ruta son los Coroneles de Milicias, personajes que representan cómo era la vida de La Oliva durante los siglos XVIII y XIX y el poder militar, judicial, político y económico que les permitió convertirse en los auténticos señores territoriales. El visitante del municipio de la Oliva, podrá recorrer, en compañía de un grupo de actores, la Iglesia de la Candelaria, la Casa de la Cilla, el Centro de Arte Canario, la Casa de los Coroneles y el Mercado de las Tradiciones, quienes le irán contando el pasado de Fuerteventura. El presidente del Cabildo de Fuerteventura, los directores generales de Promoción y Patrimonio Cultural, Ordenación y Promoción Turística y el alcalde del municipio de La Oliva fueron testigos de este viaje dramatizado por la historia del municipio. Breve recorrido por la historia de La Oliva  Historia Jean de Bethencourt finaliza la conquista de Fuerteventura en 1405. Años más tarde, los Reyes Católicos reconocen al conquistador su dominio y la isla se convierte en Señorío. Pasan los años y, a finales del siglo XVI, la defensa de la isla pasa a ser asumida por la Corona de Castilla. En el siglo XVIII los coroneles, asentados en la capital, Betancuria, trasladan su residencia a La Oliva (1742), inmueble que luego se llamaría la "Casa de los Coroneles". En torno a estos oficiales gira gran parte de la historia de Fuerteventura, de ahí que en el recorrido turístico que se presentó este viernes, sean ellos centro de interés. Los Coroneles, que ostentaban en esa época el poder militar; también tomaron el poder civil al encargarse de nombrar y destituir cargos del Cabildo Insular. Pasaron a ser los verdaderos poseedores del territorio y a ostentar el poder económico. Además, el nombramiento del Coronel se convierte en hereditario y vitalicio, pertenece a familias. Comienzan con los Sánchez-Dumpiérrez, los Cabrera-Bethencourt cambian la residencia en La Oliva y los Manrique de Lara-Cabrera incrementan el poder económico. Su dominio propicia durante los siglos XVIII y primeras décadas del siglo XIX que La Oliva se convierta, prácticamente, en capital de la isla. De esas fechas datan las plantaciones de granos en grandes extensiones de terrenos. El trigo, cebada y el centeno se cosechan para su exportación. De su producción se encargan medianeros y jornaleros quienes dependían de la familia Cabrera sus administradores. Esta zona de Fuerteventura, económicamente era próspera en los tiempos de las grandes erupciones en Lanzarote, favorece que muchos lanzaroteños emigraran a La Oliva por lo que el municipio incrementó su población por familias enteras que se desplazaban desde la vecina isla. A partir del siglo XIX llegan cambios a Fuerteventura. Comienzan a crecer otras partes de la isla como Puerto de Cabras (actual Puerto del Rosario) y también a Antigua a la que llegan nuevos habitantes atraídos por el comercio de la barrilla. Entonces, en La Oliva los Coroneles empiezan a perder poder y se inicia la decadencia económica y política. Merma la agricultura; sus habitantes se ven en la necesidad de emigrar a otras islas, especialmente a Gran Canaria y Tenerife, también al Aaiún y Villa Cisneros en África y, por supuesto, a Cuba y Venezuela. Después de mediados del siglo XX, La Oliva resurge e inicia su recuperación. Llega el turismo para favorecer la economía y se convierte en el motor del desarrollo municipal que trae consigo un aumento poblacional importante, y vuelve a ser lugar de inmigración. Este intenso aumento ha hecho posible, pasar de los 2.900 habitantes de derecho en 1975, a los más de 25.000 actuales. El incremento de inmigrantes, no solo de otras islas y de otros lugares de España sino del exterior, más los turistas visitantes y la propia dinámica del mundo, han motivado que los habitantes nativos hayan cambiado sus hábitos y modos de vida. En esta zona de Fuerteventura ya queda poco del modelo campesino tradicional canario. Probablemente, La Oliva, deba su nombre a la presencia de acebuches (olivos silvestres) en su territorio.
Bibliografía http://www.laoliva.es/ [Fecha de consulta: 9 de julio de 2016]. https://es.wikipedia.org/wiki/La_Oliva [Fecha de consulta: 9 de julio de 2016].