27 octubre, 2020

El Gobierno de Asturias concede la Medalla de Oro a título póstumo a Vicente García Riestra

 CEEM. 28 de septiembre de 2020

El galardón, propuesto por la Junta General, reconoce la entrega de toda una vida dedicada a la defensa de la democracia y sus valores 

El Consejo de Gobierno decidió el 24 de septiembre conceder la Medalla de Oro de Asturias, a título póstumo, a Vicente García Riestra, en reconocimiento a su defensa de la democracia y sus valores. El Ejecutivo informa que así rinde tributo al último superviviente español del campo de concentración nazi de Buchenwald “en ejercicio de la obligación ética, política y moral como poder público en la recuperación de la memoria democrática”.

De este modo, se da cumplimiento también al acuerdo adoptado el 16 de septiembre de 2019 por la Mesa de la Junta General para proponer al Consejo de Gobierno la concesión de esta alta distinción a Vicente García Riestra.

Nacido en Pola de Siero el 20 de enero de 1925, García Riestra falleció en Trélissac (Francia) el 9 de mayo de 2019, después de haber sobrevivido al horror nazi en Buchenwald (Weimar-Alemania). Exiliado al país vecino tras la guerra civil, allí se unió a la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial. El 24 de enero de 1944 fue detenido por la Gestapo, torturado y enviado al campo de concentración alemán, del que fue liberado el 11 de abril de 1945, junto con el resto de prisioneros.

Durante toda su vida luchó por la recuperación de la memoria histórica y en sus últimos años ofreció charlas divulgativas en centros educativos de España y Francia para relatar su experiencia, defender la libertad y concienciar a la juventud sobre las consecuencias del nazismo.

Vicente era el séptimo de los diez hijos del matrimonio formado por Gregorio García Lavilla y Áurea Riestra Morilla, y su historia fue recogida en el libro 42.533: Después de Buchenwald, de Xuan Santori, que ganó el XXIII Premio Máximo Fuertes Acevedo de Ensayo, concedido en 2017 por el Principado.

La Medalla de Asturias se reserva, según la Ley 4/86, de 15 de mayo, Reguladora de Honores y Distinciones del Principado, para premiar méritos verdaderamente singulares que concurren en personas o instituciones cuya importancia y trascendencia para los intereses generales de la comunidad les hagan acreedores de este reconocimiento público. Según recoge la norma, podrá otorgarse a personas fallecidas, siempre que el expediente se inicie antes de que transcurran dos años de la fecha del deceso, y se entregará “preferentemente” coincidiendo con la celebración del Día de Asturias, el 8 de septiembre. La excepcional situación provocada este año por la pandemia del coronavirus ha retrasado la aprobación del correspondiente acuerdo del Consejo de Gobierno. El próximo 8 de septiembre se hubiera superado el plazo legal previsto para la concesión de la medalla.