6 marzo, 2021

La pandemia del coronavirus podría duplicar el hambre extrema

CEEM. 22 de abril de 2020

El informe indica que Venezuela, con 9,3 millones de personas necesitadas de asistencia urgente, es el cuarto país con inseguridad alimentaria aguda

La Organización de Naciones Unidas (ONU) publica este 21 de abril el informe de la Red Mundial contra las Crisis Alimentarias en el que se indica que 135 millones de personas de 55 países y territorios habría sufrido hambre extrema a finales de 2019. En el documento se advierte que es la cifra más alta documentada desde la primera edición del estudio en 2017 y un incremento de 22 millones respecto al año 2018.

La publicación también indica que en esas naciones 75 millones de niños sufrieron retraso en el crecimiento y 17 millones sufrieron delgadez excesiva causada por la falta de alimentación.

El informe ha sido realizado por una alianza internacional de organismos de las Naciones Unidas, gubernamentales y no gubernamentales que trabajan para abordar las causas fundamentales del hambre extrema.

Situación en América Latina

Por localización geográfica, más de la mitad, alrededor de 73 millones, de los 135 millones de personas viven en África; 43 millones viven en Oriente Medio y Asia y 18,5 millones viven en América Latina y el Caribe.

Venezuela aparece como la cuarta mayor crisis alimentaria del mundo, con 9,3 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda y necesitadas de asistencia urgente, a tenor de los nuevos datos disponibles en 2019.

En los cuatro países del Corredor Seco centroamericano (El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua), la sequía ha dejado a 3,2 millones pasando hambre, mientras que en Haití, la crisis política y socioeconómica empeoró la inseguridad alimentaria extrema, con 3,7 millones de personas afectadas.

Además, 1,2 millones de migrantes y refugiados venezolanos en Colombia y Ecuador también sufren hambre aguda.

La COVID-19 lo puede empeorar todo

La ONU informa que, por su parte, el Programa Mundial de Alimentos calcula que el impacto económico del COVID-19 durante este año elevará a 265 millones el número de personas expuestas a inseguridad alimentaria aguda. La cifra casi dobla los registros de 2019 cuando se contabilizaron 135 millones en esa situación.

Ante este espectacular aumento, la agencia humanitaria de la ONU destacó como «fundamental» la necesidad de mantener los programas de asistencia alimentaria, entre ellos los propios de la Organización, que sirven para ayudar a casi 100 millones de personas vulnerables en todo el planeta.

Cifras clave

Unos 265 millones de personas en los países de ingresos bajos y medios estarán en situación de inseguridad alimentaria aguda a finales de 2020 de no adoptarse medidas rápidas

La mayoría de las personas que padeció inseguridad alimentaria aguda en 2019 se encuentran en países afectados por conflictos (77 millones), por el cambio climático (34 millones) y por crisis económicas (24 millones de personas)

Las peores crisis alimentarias en 2019 se centraron en 10 países: Yemen, la República Democrática del Congo, Afganistán, Venezuela, Etiopía, Sudán del Sur, Siria, Sudán, Nigeria y Haití

En 2019, el 61% de la población de Sudán del Sur se encontraba en estado de crisis alimentaria o peor. Otros seis países tenían al menos el 35% de su población en estado de crisis alimentaria: Sudán, Yemen, República Centroafricana, Zimbabwe, Afganistán, República Árabe Siria y Haití

Estos diez países representaban el 66% de la población total en, es decir, 88 millones de personas