6 agosto, 2020

El Hogar Canario Venezolano de Caracas cumple 50 años. Pinceladas de medio siglo

CEEM. 27 de julio de 2020
Josefina Benítez


El Hogar Canario Venezolano cumple 50 años, medio siglo de historia que tuvo sus inicios en los años sesenta del siglo XX con inmigrantes procedentes de las islas Canarias ávidos de un lugar amplio y acogedor en donde dar rienda suelta a sus sentimientos, manifestar sus añoranzas y anhelos, sentirse comprendidos; pues ya se sabe que  contar y escuchar siempre ha sido una forma de sobrellevar el desarraigo que experimentan los que sufren la emigración.

En la Caracas de los años sesenta el entusiasmo de un grupo de isleños para emprender el objetivo de crear un hogar en el que cupieran amigos y conocidos estaba acompañado de un conjunto de circunstancias que permitían alcanzar sueños. Encontraron en Venezuela un país acogedor, pujante, próspero, lleno de oportunidades para los nativos, pero también para todos los extranjeros que iban llegando con ganas de trabajar, progresar y alcanzar el buen nivel de vida que en sus lugares de origen no habían logrado, a pesar de sus esfuerzos por mejorar su situación económica.

Todo era ánimo, empeño y hasta apasionamiento entre los que conformaban el equipo decidido a encontrar ese lugar idóneo para sus objetivos. Puestos “manos a la obra”, lo encontraron en El Paraíso, nunca mejor dicho, un sitio de exuberante naturaleza tropical en una prestigiosa zona urbana de Caracas.

El emblemático club Paraíso después de ser adquirido, el 23 de julio de 1970 pasó a denominarse Hogar Canario Venezolano de Caracas. Comenzaba una etapa de esplendor en la que los objetivos trazados se cumplían.

En la faceta sociocultural no se escatimaban esfuerzos por convertir la institución en el mejor centro de manifestaciones canarias. Contaban con recursos plásticos, sonoros y lingüísticos para el disfrute de los socios. Así, comenzaron a adquirir colecciones de pinturas, crearon agrupaciones folclóricas, grupos corales y teatrales. Se realizaban conferencias, charlas, desfiles, exposiciones, actividades deportivas recreacionales y lúdicas.

En ese “rincón” del archipiélago en Caracas se han consolidado grandes amistades, numerosos noviazgos, matrimonios que formaron sólidas familias. Entre todos han compartido costumbres y tradiciones que muchos de ellos han logrado transmitir en el tiempo a sus descendientes.

En estos 50 años la devoción de los canarios a las patronas de cada una de las islas ha sido fundamental para mantener las tradiciones y las relaciones personales entre los socios isleños. En 2004 los socios lograron uno de sus objetivos más anhelados, la construcción de una capilla en donde entronizaron a sus patronas y la de Venezuela.

Este acontecimiento con el tiempo se ha convertido en el fundamental motivo de encuentro para los canarios, dado que las celebraciones religiosas de las advocaciones marianas constituyen, hoy por hoy, la principal concentración entre los paisanos; a las que se agrega el Día de Canarias.

En el transcurso de cinco décadas, si bien la presencia de socios oriundos de las islas en la institución y las actividades socioculturales relacionadas con Canarias en las primeras décadas iban en aumento, en los últimos tiempos han ido disminuyendo considerablemente.

Esta circunstancia se debe a diversas causas. La merma en el poder adquisitivo como consecuencia de la aguda y larga crisis económica, ha sido una razón fundamental. El regreso de canarios oriundos a su tierra natal, más el envejecimiento o la muerte de los que han permanecido en Venezuela, también constituyen factores a tomar en cuenta. Por otra parte, socios hijos y nietos de isleños, quizá conocen sus raíces y sus tradiciones, pero no todos las han mantenido y otros se han alejado del club.

La comunidad del HCV ha ido evolucionando y transformándose como lo ha hecho la sociedad venezolana. Mientras van disminuyendo los socios oriundos del archipiélago y sus descendientes, otras nacionalidades han ido tomando el relevo. Las nuevas generaciones que forman parte de la sociedad del HCV ya no son inmigrantes. Sus costumbres e intereses son propios de esta época, de la Venezuela actual.

En definitiva, la idea originaria de un Hogar de todos los canarios en Caracas ha ido cambiando con los años, aunque permanezca esa parte de la esencia de la entidad como sitio en donde encontrarse entre amigos para disfrutar de momentos de esparcimiento.

Ha transcurrido medio siglo. De ahora en adelante, los más jóvenes serán los encargados de la identidad de la institución y de valorar si la unión entre las culturas canaria y venezolanas se conserva.