jue. Oct 17th, 2019

Ya llegan los Reyes Magos de Oriente

Es costumbre que la noche del 5 de enero los niños y sus padres coloquen detrás de las puertas de sus casas sus zapatos


CEEM. Caracas, 5-1-2019
Josefina Benítez

El 6 de enero se celebra el «Día de los Reyes Magos», Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes cuando se enteraron de que había nacido Jesús se desplazaron desde Oriente hasta Belén guiados por la «Estrella de Belén» para adorarlo y entregarle tres obsequios: oro, incienso y mirra. 

Es costumbre que la noche del 5 de enero los niños y sus padres coloquen detrás de las puertas de sus casas sus zapatos y una carta, si se les pasó enviarla por correo, en la que explican a los Reyes cómo se han portado y qué regalos les piden para que cuando pasen por sus casas se los dejen. Los Reyes tienen mucho trabajo la noche del 5 de enero, pero lo hacen con gusto porque saben la ilusión que le hace a los niños que ellos entren en sus casas a dejarles un presente que verán la mañana del 6, Día de Reyes.

Después de abrir los regalos con mucha alegría y gran satisfacción, porque generalmente sus majestades siempre aciertan en los gustos de los niños, disfrutarán del desayuno. En Canarias toman chocolate y bizcochón o queque y también, desde hace unos años, el roscón de reyes, con o sin relleno de nata o crema de leche, con una figurita de haba en el interior que, según sea la tradición de cada lugar, tiene diferente significado para quien la encuentre mientras come su parte del pastel. En algunos sitios el que la tropiece será el rey de la reunión por este día mágico; mientras que en otros será quien pague el roscón o le toque hacer la reunión el Día de Reyes del año siguiente. Esta tradición es muy familiar, aunque también pueden participar abuelos, tíos y primos, así como amigos cercanos.

 En la práctica totalidad de las ciudades de España hay cabalgatas de los Reyes Magos la noche del 5 de enero. Antes de dormir los niños salen a las calles con sus padres para verlos y saludarlos en su recorrido por las calles de sus localidades. Después, se van rápidamente a dormir de manera que los reyes puedan pasar tranquilos por sus casas para dejarles sus anhelados regalos.