Faro de Punta Orchilla, El Hierro

El Faro de Punta Orchilla, en la isla de El Hierro, se encuentra situado en el suroeste de Canarias, un lugar histórico al que hacía referencia la cartografía de la antigüedad. Desde Tolomeo se dispuso el Meridiano 0 en el sitio considerado en esos tiempos el fin del mundo.

Más tarde, en 1634, los franceses también establecieron que pasara por este lugar la línea imaginaria; pero la isla perdió el meridiano 0 cuando fue trasladado a Greenwich en Inglaterra y ser adoptado como referencia mundial en una conferencia internacional celebrada el año 1884 en Washington. De ahí en adelante la isla del Meridiano se quedó sin su raya imaginaria. A pesar de esta pérdida, Orchilla continuó siendo territorio fundamental en la navegación marítima.

Construcción del faro Aún siendo esta zona de importancia histórica y estratégica en la navegación desde el pasado lejano, llegó el siglo XX y Orchilla todavía carecía de faro. Bien es verdad que fueron numerosos los intentos más o menos comprometidos para construirlo, pero no fue hasta la primera década del siglo pasado cuando se tomó la determinación de construirlo. Esto ocurrió, según leyendas de la época, como consecuencia del pánico que padecieron los viajeros y la tripulación de un barco español cuando se desató un temporal en una noche obscura y tenebrosa en las costas del sur herreño.

La definitiva decisión tomada después de este suceso se debe a que uno de los asustados pasajeros era el ingeniero José Herbella, jefe del Servicio Central de Señales Marítimas, quien consideró imprescindible que en este punto de la tierra hubiera una luz de advertencia. Entre este episodio y el inicio de las obras pasaron bastantes años, al fin comenzaron en 1924 con la supervisión del herreño Antonio Montesdeoca. Antes del inicio de la edificación, construyeron un muelle a unos dos kilómetros del territorio escogido para levantar el faro con la finalidad de llevar material de otras islas, especialmente la piedra, originaria de Arucas en Gran Canaria.

Después de seis años, durante los que trabajaron con grandes dificultades debido a la lejanía y lo abrupto del terreno, finalmente la obra fue concluida en 1.930. El edificio, compuesto de linterna, casa del farero y aljibe, está enclavado en un paraje desértico a 132 metros sobre el nivel del mar. Su arquitectura es la típica de la época: líneas rectas, color blanco adornado con piedra canaria gris. Esto permite que se unan el arte y el paisaje canarios para que resulte una obra esbelta y atrayente que lo hace único aún hoy, con un entorno en el que solo hay naturaleza pura.

Faro de Punta Orchilla en la isla de El Hierro

Faro de Punta Orchilla en la isla de El Hierro

Comienza a funcionar el Faro de Orchilla El 25 de septiembre de 1.933, los torreros Carmelo Heredia y Rafael Medina encendieron por primera vez la luz roja, con destellos de luz blanca cada cinco segundos, visible a setenta y cinco millas marinas. Carmelo y Rafael fueron los dos primeros de tres, pues dos debían vivir permanentemente allí por cuestiones de seguridad y el tercero permanecía siempre de guardia con permiso de ausentarse.

Cuando levantaron el faro en un lugar despoblado corrían los años treinta, por tanto no había luz eléctrica, ni teléfono, y tampoco carretera. Los fareros y sus familiares se trasladaban por veredas y caminos escarpados hasta el pueblo de Sabinosa, el lugar habitado más próximo para abastecerse de comida, recoger la correspondencia y realizar otras actividades de la vida diaria. Si los trámites eran de otra naturaleza se desplazaban a El Pinar, pueblo al que llegaban después de 5 horas caminando. Del pueblo se desplazaban por carretera a Valverde, capital de la isla, en donde solucionaban otros temas. Cada cuatro meses tenían permiso de salir hacia Tenerife, previo recorrido de Punta Orchilla a El Pinar, Vallverde y Puerto de la Estaca, en donde embarcaban rumbo a Santa Cruz con escala en San Sebastián de La Gomera.

En estas condiciones vivieron los fareros con sus familias durante décadas. A pesar de las dificultades para la crianza y educación de sus hijos, de los nervios cuando había enfermedades y de numerosas vicisitudes por las que pasaban, aseguraban que se sentían felices en este recóndito rincón del globo terráqueo. La pista o carretera hasta la zona fue construida en los años 60 del siglo pasado. Paulatinamente llegaron otros servicios, hasta que en el año 1992 el uso de la energía solar relevó a los fareros de su función más importante: mantenimiento, encendido y apagado del faro de Punta Orchilla. Hoy el faro Punta Orchilla es un sitio de obligada visita por su belleza arquitectónica y por encontrarse en un paraje auténticamente canario, especialmente mágico para las personas que les gusta el silencio y la soledad.

Josefina Benítez Quintero. Canarios en el Mundo, enero de 2015