La Hacienda la Quinta Roja de Garachico, Bien de Interés Cultural

El Gobierno de Canarias declaró este jueves 26 de junio Bien de Interés Cultural a la Hacienda La Quinta Roja de Garachico, ejemplo de arquitectura rural histórica de Tenerife, vinculada al auge del cultivo del viñedo durante el siglo XVII. La edificación contiene una ermita de San Cristóbal construida como capilla privada de la hacienda que era residencia temporal de la familia propietaria. Pocos son los datos históricos conocidos en relación con el inmueble. Constituyó la hacienda de campo de los Marqueses de la Quinta Roja. No obstante, existen referencias desde 1620 cuando se cita ya su ermita privada consagrada a San Cristóbal y fundada por Cristóbal de Ponte, bisabuelo del anterior. Entre las dependencias de servicio que delimitan el patio se encuentran la prensa, corrales, la bodega. Las antiguas caballerizas se encuentran hacia la trasera de la casa principal, remodeladas como instalaciones para el empaquetado de plátanos desde mediados del pasado siglo. Adosado a ellas se halla una construcción destinada en el pasado a la guarda de los aperos de labranza. La hacienda no solo es conocida por su arquitectura sino por haber reunido en varias ocasiones al grupo de ilustrados que participaba en las célebres tertulias en la lagunera Casa de Nava. Con su declaración se protege una de las haciendas rurales más antiguas y relativamente bien conservadas de la isla de Tenerife.

Iglesia de Santiago Apóstol de Los Realejos, Monumento

Iglesia Santiago Apóstol en Los Realejos, Tenerife. Foto Google

Iglesia Santiago Apóstol en Los Realejos, Tenerife. Foto Google

El Consejo de Gobierno también modifica la categoría que ostentaba la iglesia de Santiago Apóstol de Los Realejos, otorgándole la de Monumento y delimitando su entorno de protección

Las primeras referencias a la construcción del templo se remontan a finales del siglo XV, cuando el Adelantado Fernández de Lugo promueve la edificación de una ermita en lo que, tradicionalmente, se ha considerado como campamento en el que se escenificó la rendición de los guanches, que pone fin a la conquista de la isla. De su traza primitiva sólo se conserva la portada principal, obra del cantero Juan Benítez en 1570.

En el siglo XVIII la iglesia mostraba su configuración actual con la torre como elemento más característico de la iglesia levantada en 1774. Se trata de un de los edificios religiosos más antiguos de la isla, caracterizado por sus dimensiones y buen estado de conservación. Es un inmueble de importancia patrimonial e histórica, cuyas características constructivas y valores históricos y arquitectónicos, la constituyen en un hito monumental de la arquitectura del Archipiélago.