Las frases del manto original de la Candelaria, en lengua amazigh

El filólogo Ignacio Reyes cree haber resuelto uno de los enigmas más antiguos de la historia de Canarias: las inscripciones grabadas en el manto de la talla original de la Virgen de Candelaria, con frases compuestas en lengua amazigh y que desveló a partir de un cuadro restaurado en Sevilla.

Ignacio Reyes expone su interpretación de estas letras estampadas en el manto original de la imagen en su obra "La Madre del Cielo: Estudio de filología ínsulo-amazighe", que publica Le Canarien Ediciones y que detalla en una entrevista con EFE.

El autor señala que su objetivo es dar a conocer uno de los enigmas de la historia del archipiélago, pues se sabe que en la figura primitiva de la Virgen de Candelaria había letras grabadas en el manto, que se pensaba que eran acrónimos o figuraciones.

Estas inscripciones estaban en la imagen antigua de la Virgen que desapareció en un temporal en el siglo XIX, y cuya aparición ante los indígenas había relatado Fray Alonso de Espinosa tres centurias antes, en 1594.

Ignacio Reyes indica que a finales de 2006 una restauradora de Sevilla le comunicó que una clienta le había llevado un cuadro de la Virgen de Candelaria adquirido en el norte de Tenerife y que en el travesaño del bastidor aparecían caracteres latinos que no entendía.

El filólogo intentó traducir las inscripciones pero comprobó que no era latín ni griego, hasta que encontró las consonantes "n" y "t", equivalente a "candela" en amazigh, una lengua en la que el significado de las palabras se deposita en la secuencia de consonantes y las vocales tienen solamente un valor morfológico.

Los textos de la Candelaria están escritos casi enteramente con consonantes y pocas vocales. Cuando encontró el término "candela", prosigue, "me faltó tiempo para ir al texto de Alonso de Espinosa, quien había detallado todas las características de la imagen y anotó las letras" del manto.

Y en ese texto también aparecía esta palabra "y empecé a tirar del hilo hasta que pude traducir todas las letras que contenía el manto, que eran sentencias de doctrina cristiana, sospecho que específicamente franciscana, pues fueron los primeros que llegaron a Canarias para evangelizar".

Según Ignacio Reyes, esto revela un contacto muy cercano entre los evangelizadores y la población aborigen, pues las misiones franciscanas llegaron a las islas a mediados del siglo XIV, cien años antes de la Conquista, y aprendieron su lenguaje.

Los textos desvelados son, a su juicio, "una maravilla de información lingüística e histórica" que proporcionan "los eslabones para consolidar la tesis de que el culto a la Candelaria es la apropiación cristiana del culto nativo ancestral relacionado con la estrella Canopo".

La aparición al amanecer de dicha estrella, y su aparición vespertina en el cielo, coinciden con las dos festividades de la Candelaria en agosto y en febrero, indica Reyes, para quien resulta "curioso" que en los textos grabados en el manto sólo aluden a los cultos nativos "hablando de ellos como supersticiones y nunca de la aparición de la Virgen, sino de hallazgo, encuentro".

Agrega Reyes que también hay inscripciones en el manto de la Virgen del Pino, y entre ellas puede haber alguna palabra "nativa", pero además hay números y letras que no ha conseguido descifrar.

Apunta el investigador que en Canarias no se aprecia que las islas provienen de una cultura "milenaria", pues el culto a la Candelaria refleja un concepto de la creación "que se pierde en la noche de los tiempos" y que se extiende al norte de África desde Mesopotamia hasta llegar a las islas.

Es la misma idea de la creación del Universo que la ciencia estudia como el "Big Bang": el concepto de que una estrella primordial, Canopo, explota en un momento dado y genera el primer cielo.