La Hermandad Nuestra Señora de las Nieves de Cagua conmemoró el 28º aniversario del Día del Emigrante Canario.

La efeméride comenzó en 1990 con la idea de unir a los canarios residenciados en el país en un reencuentro anual para compartir recuerdos de las islas y nuevas experiencias en Venezuela


CEEM. Caracas, 22-3-2018     Josefina Benítez / Antonio Álamo

La Hermandad Nuestra Señora de las Nieves de Cagua, estado Aragua, celebró el Día del Emigrante el domingo 18 de marzo.

La eucaristía oficiada por el sacerdote Ángel Fernández abrió la jornada festiva a las 11.30 de la mañana. Fue una ceremonia participativa que contó con el acompañamiento musical del coro de la iglesia que, antes de la bendición, interpretó una canción dedicada a  “Venezuela, tierra de emigrantes”.

La “Misa del Emigrante”, dedicada a los canarios que en tiempos pasados escogieron Venezuela como destino en su búsqueda de una mejor calidad de vida, tuvo momentos emotivos cuando el padre recordó y pidió por una nueva diáspora, la de venezolanos, entre los que se encuentran jóvenes, hijos y nietos de canarios, que recientemente se han visto en la necesidad de dejar su país, tal como lo hicieron sus progenitores hace muchos años .

En el acto de las ofrendas, los integrantes del Cuerpo de Baile de la Hermandad Nuestra Señora de las Nieves caminaron hacia el altar como símbolo de unión entre canarios y venezolanos, mientras la folclorista Rita Estévez les dirigía el mensaje de la institución: “Para la Hermandad es un gran honor tener este grupo de jóvenes entre nosotros, sobre todo cuando muchos han partido o piensan partir como lo hicieron sus antepasados…, recuerden que llevan en su sangre el acervo emigrante de sus abuelos”.

Una vez concluida la ceremonia religiosa, el recinto central de la Hermandad se convirtió en lugar de reunión en donde isleños y venezolanos procedentes de diferentes lugares, fieles a la cita, acudieron para encontrarse con familiares y amigos con los que disfrutaron de la música del folclore de ambos lados del Atlántico, así como de la gastronomía tan apreciada por los que se hacen presentes, especialmente los clásicos rosquetes y papas arrugadas.

La secretaria general de la institución, Josmar Peláez, fue la encargada de la organización y conducción de los actos que en la sección musical contaron con la actuación del Cuerpo de Baile Nuestra Señora de las Nieves, de la casa; Coros y Danzas de la Sociedad Nuestra Señora de Candelaria; Escuela de Flamenco del colegio Santísimo Salvador; y la agrupación Timanfaya del Club Social y Deportivo. Todos los grupos pertenecientes a entidades de la ciudad de Cagua.

La Junta Directiva, encabezada por Marino Álvarez, recibió los mejores elogios del público asistente por llevar adelante el encuentro, a pesar de las dificultades para realizar una jornada de estas características. 

El presidente aseguró que es una costumbre que comenzó en 1990 y no puede dejar de celebrarse.  “Sabemos cómo está la situación; los que quedamos, porque se han ido muchos, lo estamos haciendo con sacrificio, pero queremos que se mantenga la tradición de que los canarios tengamos la oportunidad de reunirnos un día al año en la Hermandad Nuestra Señora de las Nieves”, dijo.

Marino Álvarez que nació en el municipio de Mazo, isla de La Palma, emigró a Venezuela con sus padres en 1953, a la edad de 10 años. Junto al cariño que siente por Venezuela, ha mantenido el amor por su tierra, de ahí que conserve e impulse, con el grupo que lo acompaña, esta y otras las actividades sociosanitarias y culturales que ha realizado la Hermandad desde sus inicios.

El presidente de la HNSN ha armonizado su profesión con una constante labor social en la entidad de la que es miembro activo desde 1995 y presidente en cinco ocasiones. Actualmente, también ejerce la presidencia de la Federación de Emigrantes Canarios (Fecan) y ha sido consejero general del Consejo de Residentes Españoles de Venezuela.

Álvarez es un próspero empresario que ha desarrollado una importante actividad agrícola y comercial en el estado Aragua al que llegó en 1953 y en donde posteriormente formó una familia. Felizmente casado desde el año 1971 con Delia Sánchez, igualmente nacida en la Isla Bonita de La Palma.