Felipe VI propone a Mariano Rajoy como candidato a la Presidencia del Gobierno de España

Rajoy: "Hasta el momento, no cuento con los apoyos para ello, pero que acepto el encargo"
CEEM. Caracas, 29-7-2016 S.M. el Rey, Felipe VI, comunicó este jueves a la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, que propone al presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, como candidato a la Presidencia del Gobierno, de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 99 de la Constitución. Felipe VI comunicó su decisión a Pastor tras la ronda de consultas celebrada entre el 26 y el 28 de julio con los representantes designados por las formaciones políticas que obtuvieron representación parlamentaria en las pasadas elecciones. Rajoy afirmó que el Rey le ha encargado que intente la investidura a la Presidencia del Gobierno: "Le he explicado que, hasta el momento, no cuento con los apoyos para ello, pero que acepto el encargo. Que buscaré esos apoyos, lo he estado haciendo hasta hoy y a partir de ahora lo haré además con el encargo del jefe del Estado". "Mi intención es negociar un eventual programa de gobierno. Por ello me dirigiré de manera preferente a los partidos constitucionalistas, con los que parece más razonable encontrar acuerdos, hoy más que nunca. Una gran mayoría de españoles comparten unos mismos valores: la defensa de la unidad y la soberanía nacional, nuestros derechos y libertades, nuestro compromiso con el proyecto europeo y la lucha contra el terrorismo. Creo que esos consensos son un buen punto de encuentro para avanzar en el diálogo", ha dicho el presidente en funciones. Rajoy ha añadido que su intención es buscar apoyos para un gobierno "moderado, estable, que tenga un apoyo parlamentario claro, un programa de actuación definido y un calendario para llevarlo a cabo", pero que si esta opción no es posible está dispuesto a "explorar la posibilidad de un gobierno en minoría" solo con los apoyos de su partido. El presidente ha reconocido que "esta fórmula sólo es posible si el resto de los grupos garantiza una lealtad mínima para no bloquear cuestiones tan urgentes e importantes" como los objetivos de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad de la deuda pública, la transposición de las directivas comunitarias, la elaboración de los presupuestos, las medidas de la lucha antiterrorista o las líneas fundamentales de la política exterior.