Semblanza de Enrique Plasencia, Pdte. de la AC Gomera en Venezuela

Enrique Plasencia Herrera, presidente de la Asociación Civil Benéfico Cultural Isla de La Gomera en Venezuela, nació en la isla colombina en 1933, en su capital la Villa de San Sebastián, en el seno de una familia humilde conformada por sus padres y seis hermanos más. Su primera infancia transcurrió en su isla natal. De esos años comentaba que tenía un recuerdo imborrable y que no acertaba a saber por qué le llamó tanto la atención, se trata de los prismas que depositaron en la playa de San Sebastián destinados a la construcción del muelle y que él, un niño, veía inmensos y extraños. Cuando tenía 11 años sus padres decidieron trasladar su residencia a Santa Cruz con la intención de mejorar su economía familiar pero pronto tuvieron que regresar a La Gomera debido a la enfermedad de su progenitor, quien desafortunadamente murió al poco tiempo, con 43 años. Su madre se quedó sola con siete hijos que sacar adelante. Plasencia recordaba que para la familia esa fue una época muy difícil y de grandes carencias. Tuvo que comenzar a trabajar con apenas 12 años en el cambullón o estraperlo como jornalero y de esta manera contribuir a la economía familiar. Con 14 consiguió un empleo en Santa Cruz de Tenerife en la fábrica de Calzados Dorta y Hermanos. Al fin, comenzaron a mejorar sus ingresos. En esta isla conoció a la que se convertiría en compañera y amor de su vida: Mary González. Enrique y Mary se casaron en el año 1956 y desde ese momento vivieron el uno para el otro. Al año de casados, el matrimonio decidió que él viajara a Venezuela, más por el espíritu aventurero que tienen los canarios que por necesidades económicas. Llegó al país en 1957 y, como muchos isleños, fue acogido en la casa de un familiar. Enseguida consiguió trabajo por intercesión de un amigo, algo totalmente habitual en los años en los que llegaban los naturales de las islas, pues la solidaridad de los que habían llegado antes era verdadera y sincera, la mayoría se comprometía a ayudar al recién llegado.Más tarde, vinieron su esposa y su primera hija. Poco a poco, la familia fue creciendo y abriéndose camino. Enrique Plasencia, que siempre mantuvo ese espíritu de cooperación de los canarios a lo largo de su vida, dedicó décadas a la labor social y atención a los gomeros especialmente necesitados. Fue uno de los fundadores de la asociación Benéfico Cultural Isla de Gomera con un grupo de amigos que preocupados por las necesidades económicas de algunos nativos de su isla tuvieron la idea de crear una institución para colaborar con los paisanos de escasos recursos. Todos de acuerdo, establecieron los estatutos y nombraron la primera junta directiva: presidente José Suárez Vera; vicepresidente Ramiro Escuela y secretario general Enrique Plasencia. Al poco tiempo, lo designaron presidente, cargo que ocupó hasta la actualidad.

Enrique Plasencia junto al cónsul general de España , Paulino González Fernández-Corugedo y el presidente del HCV durante la entrega de la Medalla de Honor de la Emigración

Enrique Plasencia junto al cónsul general de España, Paulino González Fernández-Corugedo y el presidente del HCV, Javier Medina, durante la entrega de la Medalla de Honor de la Emigración

En su actividad política fue militante del Partido Socialista Obrero Español en Venezuela (PSOE) del que actualmente era presidente honorario. Durante varios períodos fue consejero del Consejo de Residentes Españoles en Venezuela (CRE). También cumplió una labor social como directivo del Hogar Canario Venezolano (HCV) de Caracas en varias juntas, institución que formaba parte de su vida diaria. Su última intervención pública en el HCV, cuando ya se sentía quebrantado de salud, fue el 31 de enero pasado en el acto de inicio de las festividades por el décimo aniversario de la entronización de la Patrona de Canarias. Aún convaleciente, dedicó un poema a la virgen de la Candelaria, como lo hacía cada año en las celebraciones de las patronas de las islas y la de Coromoto de Venezuela, a cada una le recitaba una poesía, porque Enrique era un poeta, tenía esa sensibilidad propia de los pensadores y escudriñadores de corazones para expresar en verso sus nobles sentimientos. Igualmente, en el HCV asistió el lunes 17 de febrero cuando recibió la Medalla de Honor de la Emigración en su categoría Plata que le concedió el Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España, promovida por el consejero de Empleo y Seguridad Social de la Embajada de España en Venezuela, Juan Santana Reyes y que le entregó el director general de Migraciones, Aurelio Miras Portugal, por su encomiable labor sociocultural, especialmente con las personas más vulnerables. Enrique Plasencia vivió en Venezuela 57 de sus 81 años, país al que amaba tanto como quería sus islas Canarias. Este amor a las dos tierras se lo transmitió a sus allegados. Él y Mary conformaron una familia muy unida con sus hijas, sus yernos, nietos y bisnieta.

Don Enrique Plasencia, presidente de la AC Benéfico Cultural Isla de la Gomera en Venezuela, falleció en Santa Cruz de Tenerife el 21 de junio de 2014.