28 noviembre, 2021

Ángel González, canario residente en Yaracuy y registrado en La Palma como fallecido, actualiza su ‘Fe de Vida’

Ya se encuentra legal y judicialmente vivo

CEEM. Martes, 26 de octubre de 2021
Josefina Benítez. Antonio Álamo

Ángel González Acosta, canario residente en Venezuela, quien se encontraba en condición de fallecido según sentencia firme del 3 de noviembre de 2010 del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 2 de los Llanos de Aridane en la isla de La Palma, pudo actualizar su fe de vida este miércoles ante el consejero de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, José Francisco Armas Pérez, en el marco del operativo que realiza la Consejería a su cargo por el interior de Venezuela a fin de que los españoles presenten la documentación exigida para la renovación de la pensión asistencial y de los servicios que presta la Fundación España Salud.

Ángel González fue declarado legal y judicialmente vivo, según sentencia firme del 7 de septiembre de 2020, una vez presentadas las pruebas correspondientes y realizada conferencia vía Zoon en la sede de la Embajada de España en Caracas, el 3 de septiembre de 2020. A partir de este momento, recuperó todos los derechos y deberes de una persona viva.

El caso de Ángel, natural de La Laguna en la isla canaria de Tenerife en donde nació el 3 de octubre de 1933, trascendió a los medios de comunicación en 2019 cuando su hija Angélica González decidió “colgar” un video en las redes sociales con la finalidad de demostrar, después de numerosos intentos infructuosos ante los organismos correspondientes, que su padre se encontraba vivo y residenciado desde 1978 en el estado venezolano de Yaracuy.

Transcurrido un año desde que se difundió la especial situación por varios medios en internet, entre los que se encontraba Canarios en el Mundo, el proceso para demostrar que se halla con vida llegó a su término. En este tiempo, la Embajada de España, el Consulado General en Caracas y la Consejería de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, entre otros organismos, colaboraron con la finalidad de que González Acosta ‘recuperara la vida’ de manera que pudiera llevar una existencia regularizada junto a su familia en Venezuela.