28 septiembre, 2022

El municipio grancanario de La Aldea de San Nicolás celebra la Fiesta del Charco

Antonio Álamo. Josefina Benítez
CEEM. Lunes, 12 de septiembre de 2022

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Después de tres años de suspensión por causa de la pandemia, este domingo 11 de septiembre, La Aldea de San Nicolás, bella y laboriosa población situada en el oeste de Gran Canaria, volvió a convocar a sus habitantes y visitantes procedentes de distintos puntos de la isla, así como de otros lugares tanto de Canarias como de la península y de diferentes países del mundo para celebrar la tradicional «Fiesta del Charco», declarada Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Canarias.

Esta tradición, enmarcada en la festividad en honor al patrón del pueblo San Nicolás de Tolentino, comenzó a celebrarse hace unos 50 años, según aldeanos consultados.

A las 5 de la tarde en punto, el alcalde, Tomás Pérez Jiménez, dio el “cohetazo” de salida, instante en que la multitud que ya se encontraba congregada desde tiempo antes alrededor del charco, se lanzó al agua para intentar “pescar” las apreciadas lisas, peces que deberían recoger en cestas para presentarlas ante un jurado que daría como ganador a quien lograra la mayor “cosecha”. Esta es la tradición, aunque realmente el objetivo de la mayoría consistía en disfrutar de un buen chapuzón en el agua del charco.  

Se trata de una acción alegre, festiva en donde grandes y pequeños van llegando desde la mañana a los alrededores, concretamente a espacios frescos rodeados de árboles. De este modo, familias y amigos pueden pasar unas horas de preparación antes del gran acontecimiento, del «momento decisivo», mientras disfrutan de parrandas y almuerzan los mejores platos propios de las excursiones bajo la sombra o tomando un baño en la playa.

Los numerosos visitantes estuvieron en todo momento protegidos por un amplio operativo de seguridad compuesto por miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Canaria, Policía Municipal, Cruz Roja, sanitarios del Centro de Salud de La Aldea y otros entes encargados de la protección ciudadana.

Además, la fiesta contó con una extensa cobertura de la Televisión Canaria y otros medios de comunicación, que apuestan por presentar al público las costumbres de los antepasados canarios.

El charco y la tradición

El Charco es el escenario natural en el que tiene lugar el festejo. Al pie de las montañas, en la desembocadura del barranco de La Aldea se encuentra una pequeña laguna costera, producida por el encharcamiento de agua marina, que se nutre especialmente con la subida el nivel del mar en las mareas llenas. La profundidad habitual no suele superar los 1,50 metros de altura y el fondo está formado por depósitos sedimentarios y cantos rodados procedentes del arrastre del barranco de La Aldea.

La fiesta del charco recuerda una antigua técnica de pesca aborigen denominada embarbascada, que, de acuerdo con la tradición, consistía en verter savia de plantas como el cardón o la tabaiba para provocar un efecto sedante a los peces de los charcos del litoral para capturarlos más fácilmente con las manos.